Una temporada más ‒y van
ocho‒, el club de lectura La Recolectora, desde la Biblioteca Pública de Burgos, ha discurrido por los accidentados
caminos del territorio literario de octubre a junio. Cada quince días, en la
Casa Redonda, han sucedido los avatares en las voces compartidas de quienes por
allí pasamos. Mares, oteros, llanuras, riscos… son visitados por nuestra percepción.
De sesión a sesión, aquel vínculo invisible entre dieciocho personas leyendo
las mismas palabras de un libro. Al final de cada una, voceando el texto elegido para la lectura vinculante. (Después, la charla refrescante en el bar).
El
año de Gracia,
Cristina Fernández Cubas
El
lector de Julio Verne, Almudena Grandes
Las
hijas de Hanna, Marianne Fredriksson
La
ciudad feliz, Elvira Navarro
El
padre de Blancanieves, Belén Gopegui
El
corazón de las tinieblas, Josep Conrad
Orgullo
y prejuicio, Jane Austen
Identidades
asesinas, Amin Maalouf
El
túnel, Ernesto Sábato
El
último día de Terranova, Manuel Rivas
El
ruido y la furia, William Faulkner
Maus,
Art Spielgeman
Mi
planta de naranja lima, Jose Maria Vasconcelos
Zona
fría,
Jonathan Franzen
Especulación, Thomas
Wolffe
Modos
de ver, Jonh Berger
La
mujer que buceó en el corazón del mundo, Sabina Berman
Además, un final en la
peculiar biblioteca de Quintanalara, pequeño pueblo de Tierra de Lara, del que
hablaremos en otra ocasión.
[Salud. A la espera de que
quienes se arrogan la vida incorporen las lecturas].







































