Como aquí, en la bitácora, apreciamos los libros, pues nos sumergimos en este amor recorriendo las estanterías de una librería.Recorro los espacios que frecuentas
sabiendo de antemano
que no te encontraré. Me ayuda
que sean tan fijos tus horarios.
Tu aroma es lo que yo persigo,
el aire que te vas dejando
y se mantiene intacto hasta que llego,
y marco sus contornos
con el detenimiento que necesita
un ritual tan íntimo.
Mucho más que las tardes de amor y caramelos
que a veces tú y yo nos regalamos.
Observo tu silueta en el espacio
que antes ocupabas −callada
quietud entre los libros−
y voy acariciando el sitio exacto
donde tus dedos eligieron
el que te llevarás.
He aprendido a hacerlo
de manera que aquellos que me miran
imaginan que yo busco también
un libro de poemas. Y no saben
de qué manera exacta
veo la trayectoria de tu índice
desde Silvya Plath a Pound,
de izquierda a derecha, como prefieres
hacer tan a menudo.
Más tarde perfilo muy lentamente
la curva de tu mano
cuando pasas las hojas de ese libro
que has guardado bajo el brazo,
y que, un poco más tarde,
cuando llegue con retraso al café,
comentaremos.
[Nos lo cuenta Elena Escribano Alemán en Residencias (Soria, Diputación, 2007)]
17 comentarios:
Me encantó el poema. He visto en mi mente perfectamente ese dedo índice acariciar el lomo de todos los libros hasta dar con el elegido. precioso de verdad.
Un beso.
Me gusta eso de
"... Me ayuda
que sean tan fijos tus horarios". Al del mostrador seguro que también le ayuda a salir a su hora.
Si efectivamente ayuda mucho que la gente no espere al último mínuto para devolver libros y llevarse otros... con tantas prisas es imposible acariciar los "lomos" lentamente para captar cual es el que hace tu dedo vibrar..., ella tenía fijos los horarios y él siempre llegaba tarde al café. ;)
Estoy de acuerdo con Elena ¡qué bonito y qué tierno Lavela! si es que eres un romanticón. :P
El poema es precioso, yo también he imaginado perfectamente como acaricia el lomo de los libros.
Al del mostrador seguro que también le ayuda a salir a su hora
Esto los usuarios no lo suelen saber, pero si, si que ayuda salir a la hora y ya si cobraramos los sábados...buffff
¡Vaya, cómo ha madrugado hoy la gente! No me extraña, ¿a que apetece pasear el cuerpo ante los estantes de esa librería donde alguien ha dejado el espíritu?
Cualquier día sacaremos el libro de Sylvia Plath.
Besos, Elena (y al resto).
Yo restos de besos no quiero
Ni yo
Eso de "resto"... retal,remanente, diferencia, saldo, residuo, sobrante, excedentesobras, migajas, rebañaduras, desperdicios, basura... jo!
Buenas tardes, Burgostecarios:
- Cuando he visto -en La acequia- el enlace de vuestro blog, con la Librería, era mediodía largo, y he pensado: volveré a la tarde, pues casi es hora de cerrar.
Conocía algún poema de Elena Escribano Alemán, recuerdo, por ejemplo el de 'La planta joven de El Corte Inglés'.
Quizás otro día me lleve su poemario 'Reincidencias'.
He pasado el dedo por los libros de Plath y Ezra Pound, y me he ido a la Poesía en castellano.
He comprobado que allí, en el mismo sitio, seguían: Vallejo, Salinas, Otero, Machado, Lorca, Hernández, Gerardo Diego, Celaya,... y otros tantos. ¡Sus poemas, cuántos momentos gratos!.
Y he seguido mirando.
Al final, callado en la estantería, como esperando, he visto uno, vestido con canto negro, delgado, y he leído: 'Sentado al borde de mí mismo'. Y en la contraportada la foto de un paisano.
He abierto por una página, y sin esperar nada a cambio, me ha preguntado:
¿Qué tal? ¿Cómo te va?.
Luego he leído la dedicatoria: 'Para ti, mujer'. Y añadía que lo había escrito con todo el amor que puso en la vida, en la fe, en los milagros y en los sueños.
¡Cómo resistir y no llevármelo!.
Saludos. Gelu
y marco sus contornos
Distinguiendo la silueta de una presencia como si fuera un hueco real en el tiempo. Para verla habrá, quizá, que percibir con ojos que no son los físicos.
¡¡BESOS a Ayla y a Mafi [aunque a ellas les cueste darlos]!!
También a Penélope cuando encuentra dedicado Sentado al borde de sí misma.
Vamos, vamos, vamos. Decir que nos cuesta dar besos a Ayla y a mi... incredibol, encuanti te pillemos vas a ver... XDDD
Cómo nos va a costar dar besos, razón tiene Mafi,te vamos a dejar como a la Carbonero.
espachurrado te vas a quedar
Libros, aromas, siluetas y manos...
Precioso poema sobre los amores imaginados. Gracias por la referencia del libro Lavelablanca Mañana mismo lo busco. No he leído nada de ella.
Un abrazo
De nada, Isabel (hay que hacer patria). Otro abrazo para ti.
Mafi, Ayla...
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