miércoles, 3 de julio de 2013

Promesas, libertad, corrupción... (palabras gastadas)

El saúco y los rosales silvestres dan color al paseo de la mañana, ahora que ya las candelillas de los castaños convierten las flores en incipientes frutos otoñales de estufa. «Sé todos los cuentos», podríamos decir con León Felipe. Las palabras que dejan de tener sentido a fuer de escucharlas en bocas fatuas, en corazones vacíos, en pechos ambiciosos.

Por un instante, podemos calmar las ansiedades, las decepciones en los versos de Francisco Brines (Diario de un escéptico) y en el sueño del bebé, con el balanceo de los sonidos de la fuente y el ruiseñor.

El vaso quebrado

Hay veces en que el alma
se quiebra como un vaso,
y antes de que se rompa
y muera (porque las cosas mueren

también), llénalo de agua
y bebe,
            quiero decir que dejes
las palabras gastadas, bien lavadas,
en el fondo quebrado
de tu alma,
y, que si pueden, canten.

[La primera imagen es de Vladimir Kush. La segunda, La caja de los deseos de Lisa Nordstrom].

2 comentarios:

  1. Excelentes fuentes para calmar la sed.

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  2. Ya lo creo, anónino. Gracias por la visita.

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