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viernes, 11 de septiembre de 2009

Y EL TÍTULO DE ESTA ENTRADA AL FINAL....

5 comentarios
Estamos en una época de cierta sequía literaria... ¿ahora?, no, llevamos en esta situación mucho tiempo aunque algunos quieran demonizar la escasez y llevarla al huerto de la agresión a los derechos de propiedad y bla, bla, bla... ¡bluf!, en esto termina todo, la editorial Nortesur ha sacado del olvido un panfleto publicado en 1950 por Julien Gracq "La literatura como Bluff" en el cual se hace un examen de la situación del campo literario francés a los pocos años de terminada la Segunda Guerra Mundial, extrapolable a otros países como España, se descubre tan vigente que la denuncia de la banalización del hecho literario, la dictadura de la imagen, el aburguesamiento del escritor y la crítica naïf más preocupada por seguir la moda que por enjuiciar con criterio los libros que reseña, se hace más sutil y llevadero al darnos cuentas de que las cosas no han mejorado pero tampoco han empeorado, señores.

Le asquea el sistema de castas, la obsesión por publicar a toda costa y el desfile pedante de vacas sagradas que siempre son alabadas aunque sus libros se parezcan más a excrementos de vaca sagrada que a obras dignas de ser consideradas literarias.

El prestigio de un autor (triste) viene determinado hoy en día más fuertemente por el círculo de sujetos "que no leen" que por aquél círculo con cierto "pedegree" literario, y esos autores afamados buscan congraciarse con el mucho más numeroso público que no lee y les ha importado un bledo hacerlo a costa de lo que sea, incluso disolviendo lo literario en sucedáneos, que es lo que abunda, lo que tenemos en todas las estanterías de novedades (bestsellers) y que la masa se está tragando como posesa.


Y que nadie se rasgue las vestiduras porque es lo que hay (y no nos parece ni mal ni bien, como decía Valéry, los problemas que mueren son aquellos que los hombres de una época no inventarían), el bluff vive hoy una época de esplendor, estamos en la era de los medios, de la publicidad (famoseo a toda costa y a vivir que son dos días, eso si, bien, bien, en mansiones a todo lujo y eso hay que pagarlo...), del consumo como promesa...


La academia de la Lengua acaba de añadir "bluf" en el diccionario si bien su definición todavía no ha sido concretada, en su avance (consultable en línea) ofrece dos acepciones:

Una alude a las propagandas falsas y la otra a los prestigios sin fundamento (eso es, si señor).
No diremos nada por no extendernos, del asunto de los premios literarios... consecuencia clara de la situación denunciada.

Una cosa es lo rentable y otra cosa es lo auténtico.

Título: "EL BLUFF DE LA LITERATURA"

Fuente: "el cultural" del mundo, blog "de reojo" de Sergio Molino del Heraldo.es