lunes, 1 de febrero de 2016

Coplas de la infancia en digital

Dijo a la lengua el suspiro:
échate a buscar palabras
que digan lo que yo digo
Desde la infancia tengo acostumbrado el oído a escuchar letras populares, las que antes se cantaban en los pueblos los domingos por la tarde en las meriendas del café o en las labores del campo y de la casa. En mi caso, al vivir en La Rinconada soriana del Moncayo, eran jotas aragonesas y navarras lo que se tenía a mano. Con el tiempo he comprobado que los motivos y, con frecuencia, las formas de estas coplas o estribillos son muy parecidas entre las diversas regiones y cantes.
La que encabeza esta entrada la escuché, en un encuentro casual, al poeta jerezano Juan Ruiz Peña, que, después de pasar 19 años por Burgos, vivía en Salamanca (que le dedica una calle junto a Pessoa) por motivos profesionales (añorando, claro, las bulerías y calor de su tierra), que llevaba la revista Álamo. No es que me entusiasmara su poesía, que me parecía intimista en exceso, pero me encantaban las anécdotas y letras que contaba. Por entonces, cuando le dieron el Premio Nacional de Literatura en 1975, hubo su notable polémica (que no es del caso recordar aquí). Sí que resultó sorprendente su muerte, ocurrida en el hotel de Sevilla al que había acudido a ver la Expo92.
Soy como el pájaro aquel
que va a la fuente a beber
y para no enturbiar el agua
se vuelva muerto de sed
Me han venido a la cabeza los motivos de estos párrafos porque estos días estoy consultando con cierta frecuencia las colecciones de Biblioteca Digital Hispánica, que se aloja en la Biblioteca Nacional, y escucho, para humedecer los desiertos de leyes y decretos bibliotecarios, la Lista de reproducción de sonoros y, entre ellos, el de Flamenco, con muchas de estas letras que sonaban en las aradios de mi infancia. Un lujo a nuestro alcance este de disponer del rico elenco sonoro, grabados muchos de ellos en discos de pizarra, de que dispone esta Biblioteca.
Padecía mal de amores
en la sierra una pastora
y como allí no hay doctores
ella se curaba sola
con aroma de las flores
[Las fotografías de niebla son de Manuel Carlos].

14 comentarios:

  1. No conocía a Juan Ruiz Peña.
    Yo también recuerdo muchas canciones de mi infancia. Cada vez vienen a la mente más a menudo.
    Besos

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    1. La verdad es que no es muy conocido ahora. Parece que pasó su tiempo.

      La infancia nos queda.

      Abrazos

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  2. Muchas gracias por este regalazo que nos haces.
    Con tu permiso lo subiré en mi blog el próximo catorce para mayor disfrute de nuestros amigos.

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    1. Por supuesto, Marcos, puedes subirlo.

      Saludos.

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  3. Puede estas coplas tengan origen en un pequeño rincón, pero suenan con armonía universal. Su memoria es la del género mismo.

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  4. Buenas noches, Burgostecarios:

    Pues a Juan Ruiz Peña lo tuvimos de profesor de Literatura en el Instituto de Burgos.
    Y sí era una poeta.
    Dejo un enlace, en el que se pueden disfrutar de sus escritos llenos de poesía. Me encantan especialmente los que forman el libro NUDO.
    Qué forma tan bonita de hablar de la nieve, de la primavera, de las violetas...

    Saludos.
    P.D.: Gracias por la música de vuestro "link".

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    1. Gracias por la información, Gelu. Y por tu forma de transmitir su poesía.

      Habíamos pasado por alto la estancia en Burgos. (Ponemos el enlace que envías).

      Saludos.

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  5. Las canciones de infancia son imposibles de olvidar (si sucede, enseguida que oyes una nota o palabra, las recuerdas de carrerilla).
    Soy aragonesa :)) y me encanta el Moncayo.

    Bonitas fotos!!

    Un abrazo!!

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    1. El Moncayo tiene su aquel, claro. Algo compartido por "nuestras" tierras.

      Las fotos de un amigo (perfeccionista).

      Abrazos.

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  6. Es cierto que esas canciones que has oído de chiquitín ahí se quedan, las oyes y las vuelves a cantar como si no hubieran pasado los años.

    Dijo a la lengua el suspiro:
    échate a buscar palabras
    que digan lo que yo digo

    Estas no las conocía y me han parecido preciosas.
    Un saludo

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    1. Siempre aprendemos, Conxita, de la gente que nos rodea. (¿Por qué no lo harán quienes se dedican a las cosas públicas?).

      Un saludo.

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  7. Hola Ignacio: las canciones de mi infancia las tengo muy grabadas en mi memoria, me he copiado el enlace para tranquilamente buscar y escuchar, yo soy cordobesa y seguro que encontraré alguna.

    Un abrazo

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    1. Seguro, Conchi, allí hay de casi todo en esto de canciones de antes.

      Un abrazo.

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