Mostrando entradas con la etiqueta Suboi. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Suboi. Mostrar todas las entradas

sábado, 13 de febrero de 2016

Haikus (en febrero)

14 comentarios
Tal vez por su brevedad, asocio el haiku al mes de febrero. O, tal vez, porque en tan escaso número de palabras caben, al igual que en el segundo mes del año, lluvias, nieves, vendavales, sol, nubes, prados, ríos, esperanza. La calma y la tormenta mezclándose de manera desigual en los días de luz creciente. El viento racheado que nos cala debajo del paraguas. La luz de los grises en los edificios de piedra.
Recuerdo la primera vez que leí un haiku. Fue en un libro de historia de las civilizaciones (cuyo título se me ha despistado) hace unas décadas. No tenía ni idea de lo que era aquello. Tres versos que me fascinaron. De ahí comencé a buscarlos. No era fácil, pues casi nadie los conocía y eran escasos los libros que se encontraban de poesía japonesa. Hasta que una profesora que venía de Zamora, Presencia, me inundó de ellos. Eran clásicos y, tal vez, de ahí me viene el que me haya quedado algo estancado en siglos pasados cuando miro los gustos que tengo de estas composiciones:
Kabayashi Issa (1763-1828) escribe
La mariposa revolotea
como si desesperara
en este mundo
Huye el rocío.
En este mundo sucio
no hago yo nada
Y dice Yamagushi Sodo (1643-1716)
Esta primavera en mi cabaña
Absolutamente nada
Absolutamente todo
Con Watanabe Hakusen (1913-1969)
Anoche cubrí
mis hijos dormidos
y el ruido del mar
Y Shigeji Tsuboi (1898-1975), que percibe la revolución industrial
Una tormenta viene desde lejos
Limpia el calor que resta del verano.
Un azul celestial llena la atmósfera
Y nosotros
Nos preparamos para el nuevo espíritu

[En ello nos gustaría estar. Salud].