
Ha llegado una niña de unos ocho años, ha dejado su paragüas en una papelera (vale, no es un paragüero pero la chica ha tenido el detalle) se ha acercado al mostrador y ha dejado dos grupos de libros y CD:
-"Estos son de mi hermano..."
Agradable, acostumbrada una a que le lancen las cosas mientras dicen: "gpfhxlzeeeejar". Ha ido buscando por la sala los materiales que quería, me ha preguntado por la localización de alguna cosa y se ha acercado a que le prestara. Llevaba unos libros que tienen CD-R anejo, así que se los he ofrecido:
-"Tienen CD, te lo puedo prestar también"
-"Como quieras..."
-"No, como quieras tu, te los puedo prestar aunque te preste esos otros dos que llevas"
-"Pues sí que me gusta el ordenador, pero ya llevo estos dos... mejor para otro día"
Sorprendente, no habitual, razona y comprende que no le va a dar tiempo a ver todo.
Ha guardado su carné y el de su hermano en el bolsillo y, como llevaba varias cosas me ha pedido una bolsa. No damos bolsas, tal vez algún día las hagamos, pero a una niña educada y amable hay que darle amabilidad también.
He buscado y rebuscado hasta dar con una bolsa en la que pudiera llevar todo a casa. Faltaría mas.
La hermana Pocholina contó un caso similar, no me extraña, da gustico encontrar niños así.
La foto es de flirckrCC


