viernes, 15 de julio de 2016

Regalo (tierra y danzas)

                                                      
La llegada de julio a la meseta castellana supone la estancia temporal en días calurosos con algunos brotes de zigzageantes tormentas. Subiendo a las Merindades burgalesas todavía es posible dar con la lluvia suave de las verdes montañas que rodean el pantano de Ordunte. Allí, en Ribota, está El Tilo, la casa salón para cuerpos inquietos para mentes interrogantes para espíritus sosegados; vergel de especies plantadas con un gusto tal que las flores son su fruto, que los frutos son sus flores. Cuca y Javi llevan los bailes y la comida a quienes llegan de Algeciras a Barcelona, pasando por Murcia, o de Logroño, Valladolid, Burgos, Durango, Madrid, Zaragoza y Soria.
Allá estuvimos el primer fin de semana de este mes juliano reinventando las herramientas más poderosas de que dispone la humanidad: la comunicación, el grupo, las miradas, las palabras, la danza, el sudor, la concentración, el ejercicio, el sosiego… Tres días sin televisión, sin apenas cobertura (hay que subir a la zona del pilón de la aldea), sin periódicos. Con las danzas ancestrales de Grecia, con las más modernizadas de Israel, Macedonia o Rusia, con el yoga de Marta.
                                                
Las magnolias crecían ante nuestros ojos. Hablamos de la destrucción de la habitabilidad de la tierra, de la regeneración unida a la fertilidad, de la unión con la naturaleza. Los versos curvos de Jesús Lizano, los de Julian Beck sobre la violencia, los pasos ‒voy que no voy‒ unían cuerpo mente y espíritu. En una obra de Hoffmannsthal, la muerte termina por decir al protagonista:
Qué maravillosos son estos seres;
que lo que no es interpretable sin embargo interpretan;
lo que jamás fue escrito, leen;
soberanos ordenan lo confuso
y encuentran caminos incluso hasta lo Eterno-Oscuro.
Son los regalos que, sin consumir, podemos hacernos.
[Continúan las Danzas sinfronteras del 13 al 20 de agosto en Navamorcuende, Toledo].

6 comentarios:

  1. Suena muy atractiva esa actividad.

    ¡Vaya suerte!

    Saludos

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    1. la verdad que sí es una suerte tener unos días en estos lugares.

      Saludos.

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  2. Qué maravilla, esas cosas son las que nos recargan el espíritu.
    Besos y feliz domingo.

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