viernes, 5 de abril de 2019
Las montañas de la mente (o fascinación cultural)
domingo, 14 de enero de 2018
Imágenes en palabras. Correspondencia
miércoles, 31 de mayo de 2017
Apoyo a Elena (o la pastora Marcela)
lunes, 17 de febrero de 2014
Preguntas de despertar
jueves, 7 de junio de 2012
Repetimos: Yo Quiero Bibliotecas Públicas
Hace un tiempo –antes de conocer a la Bibliotecaria˗ encontré un pequeño libro en el mercadillo de los domingos de Salamanca, cuando éste se celebraba en la zona baja de la cuesta Tentenecio. Más bien es un folleto, titulado El Derecho y la Justicia, con textos de Pedro Dorado Montero, Guyau, Maeterlink, Tolstoy, etc. No tiene fecha (aunque podemos situarlo hacia 1934) y vio la luz en Valencia, por Biblioteca de Estudios. Presenta un curioso anagrama editorial, en el que se ve una figura femenina y una masculina ante un libro abierto, debajo de lo cual se lee: «Educación sexual. Ciencia. Arte. Cultura general».
Me gusta tener localizado el volumen en las estanterías de casa, no por alguna de las generalidades señaladas en lo que llevamos leído, sino por las singularidades que presenta en la parte posterior de la cubierta, en donde le hicieron dos estampaciones. La primera es un sello de pertenencia a Biblioteca Talleres Colectivos (es decir, que pertenecía a una empresa en la que había un espacio dedicado a biblioteca). La segunda es una leyenda (en tres líneas) que dice: «Respétame y trátame con cariño / pues soy el llamado a formar una / humanidad más justa». ¡Hace falta tener fe en la cultura para afirmar algo así!
Y hace falta tenerla para enfundarse una camiseta con el lema que nos muestra la aguerrida (y sugerente) pareja que encabeza nuestra anotación. Y eso que no nos lo muestran todo, pues, si se dieran la vuelta, leeríamos: «Las bibliotecas no son un gasto, son una inversión».
A la vista de lo que llevamos dicho, deberíamos preguntarnos qué parte de estos lemas no entiende la gente que nos dirige. Parece claro que, en esto de la cultura bibliotecaria, ha sufrido una involución.
lunes, 29 de noviembre de 2010
Biblioteca Nacional, trabajo asalariado y Antonio Gamoneda
Algunas bitácoras (hechosdehoy.com, otromadrig.org, coabdm, etc.) se hicieron eco en el pasado septiembre de una intervención inesperada que se produjo en la escalinata de la Biblioteca Nacional, el 11 de septiembre, durante los actos programados para la Noche en Blanco madrileña de este año. Una docena de integrantes del sindicato CNT, a quienes apoyó otra treintena que se había situado entre el público asistente, irrumpieron en el escenario a las diez de la noche para denunciar la situación de secuestro que está viviendo Marta, trabajadora de la empresa Indra, una de las empresas que subcontrata la Biblioteca Nacional para diferentes tareas. (Se calcula que son unas 400 personas las que trabajan en esa figura jurídica denominada cesión ilegal). Las subcontratas dejan en indefensión laboral a quienes trabajan en estas empresas; en teoría sólo tendrían que recibir órdenes de personal de la empresa, pero en la práctica suelen estar guiadas por funcionariado público del centro. Marta fue despedida sin previo aviso, por lo que denunció la situación y fue llevada a las instalaciones de lndra en Alcobendas, dejándola sin quehacer. A ella se han sumado Begoña y Sara, por parecidas denuncias.
Antonio Gamoneda −el poeta leonés− era uno de quienes tenían que intervenir en el acto, leyendo un poema de Miguel Hernández, y no dudó en expresar sus simpatías a los motivos de la interrupción −según podemos apreciar aquí−, declarando que, por encima de todo, la poesía del de Orihuela «escribe y canta desde el mundo del trabajo y desde la pobreza».No hemos encontrado la forma de casar la igualdad que promueve la cultura con la jerarquización y privilegios de quienes la habitamos. Seguramente porque no lo pretendemos.
Salud.
jueves, 16 de septiembre de 2010
Los suicidios de la cultura. Foxconn
“El pasado 8 de junio, coincidiendo con el lanzamiento mundial del teléfono iPhone de Apple de cuarta generación, tuvieron lugar en Hong Kong, China continental, Taiwán y en otros lugares del mundo diversos actos de solidaridad para celebrar la Jornada Mundial en Recuerdo de las Víctimas de Foxconn. Y es que desde el pasado 27 de mayo, 10 trabajadores de entre 18 y 24 años se han suicidado en las instalaciones de producción de Foxconn Technology Group, y otros 2 se encuentran en estado grave tras intentarlo. Foxconn, con sede en Shenzhen y propiedad de Taiwan es proveedora de Apple, Nokia, HP, Dell, Sony, Sony Ericsson, Nintendo y Motorola, marcas en feroz competencia y con unos plazos de entrega cada vez más cortos, lo que redunda en unas condiciones laborales inhumanas”.
¿Qué nos pasa?
lunes, 2 de agosto de 2010
¿La cultura (biblioteca) transforma?
Narran las crónicas que en el tardofranquismo existían grandes ansias por conocer, por saber cómo se vivía en otros lugares en los que había libertad, por leer lo que se publicaba en países en los que no existía la censura. Por ello, al iniciarse la Transición, en determinadas ciudades se montaron varias librerías en las que había un rincón con sillones e, incluso, existía la posibilidad de tomarse un café o una infusión mientras se debatía sobre tal o cual libro o se comentaban los últimos acontecimientos. Se trataba de formarse críticamente. Política –en el sentido de la polis– y cultura tenían una conexión tal, que no podía hablarse de la una sin la otra.
Con el paso de los años fueron despareciendo los espacios de solaz, puesto que la economía se fue imponiendo al conocimiento. Pero no fue eso lo más preocupante. Lo evidente es que se ha desembocado en una sociedad especuladora, donde saber es igual a tener. No pinta nada (no tiene prestigio) quien tiene cultura si no tiene posición. Por ello, nos preguntamos a veces: ¿tienen las bibliotecas alguna incidencia en la sociedad?, ¿saldrán de ellas gente que valora la vida de manera culta? jueves, 17 de junio de 2010
¿Es cultura darse tortas? Boxeo
Pero el boxeo es golpearse mutuamente, de consenso, ¿es ello ético? Hay quien lo defiende como un deporte más, como cultura, incluso se lleva a las Olimpíadas, ese evento que se supone es la máxima expresión de la limpieza competidora de las personas. Además de ello, mueve todo un océano de corrupción, apuestas, sobornos… Y, sobre todo, a una multitud que chilla y desborda sus instintos con la sangre.Pensaba en ello estos días al leer un poema del argentino Álvaro Yunque (1889-1982), publicado en la hermosa revista valenciana Estudios (1928-1937), núm. 137, junio de 1935, pág. 8. Ahora parece que lo civilizamos todo.
BOXEO
Alrededor la bestia muchedumbre;
y se mueve esa boa sin cabeza.
Se agita el monstruo:
diel mil ojos fulguran terribles,
diez mil pies patean…
¡El odio vibra en el reptil acéfalo,
como si fuese una corriente eléctrica!
¡En el centro, lanzando
cuatro mazas sangrientas,
dos payasos vestidos de músculos
se golpean…!
jueves, 18 de febrero de 2010
Cultura podrida

En un montón de folletos, revistillas y postales apilado en la mesa situada junto a la esquina derecha de la tienda, según se entra, hallamos un folleto de 24 páginas, publicado en 1907 precisamente en Gijón (esta vez), el cual quisimos adquirir: La novela roja. Se trataba de un extracto de la novela del mismo título –Le roman rouge, publicada en 1887, 220 páginas– de la escritora francesa Jane Catulle Mendes (1841-1909), bastante conocida en su tiempo entre el proletariado consciente español. Al mirar el precio, vimos que tenía varias cifras anotadas a lápiz, por lo que preguntamos el precio. «Son doce euros», nos dijo el vendedor –en este caso hombre, aunque en esto de los dineros no hay diferencia de géneros–. «¿Doce euros? –saltamos–, ¡pero si en su tiempo costaba 5 céntimos de peseta, según se aprecia aquí, y lo publicó el Grupo Germinal para la emancipación de quienes no podían permitirse el lujo de asistir a una escuela!». «Cuénteme usted músicas celestiales, pero no hallará otro por ninguna parte. ¡Suerte tiene de que aún no lo haya pasado a las estanterías nobles!». Y nos fuimos con las manos vacías y el cerebro a estallar.
Traemos a colación esta anécdota al socaire de la noticia aparecida estos días en la que leemos que la Biblioteca Nacional ha comprado el Códice Daza, manuscrito de Lope de Vega por la suma de 700.000 euros. No nos cabe duda de que la cultura de occidente está podrida. No tenemos capacidad de regeneración. Apenas sabemos hacernos –sonrientes– fotografías al lado del trofeo y poner cifras en las esquinas de los libros antiguos.
jueves, 27 de marzo de 2008
Utopía
Hay quien dice que sólo los niños y los locos dicen la verdad ¿será cierto?Parece claro que tanto Mafalda como Felipe o Miguelito son niños, con mentes un tanto adultas para su edad, pero niños al fin y al cabo. Claro, que si atendemos a las ideas con las que a menudo nos sorprende Felipe podemos decir que también tienen un tanto de locos; sí, nos encontramos ante un híbrido de niño y demente, sería un ejemplo de lo que Serrat llamó en una famosa canción "esos locos bajitos", y es que con su candidez infantil nos dejan desarmados, incapacitados para reaccionar ante las ideas utópicas que proclaman . Y si no mirad a Felipe, con una enorme sonrisa en la cara, anteponiendo la cultura al dinero, defendiendo las biliotecas frente a los bancos, valorando la riqueza intelectual sobre la material...
Según el Diccionario de la Real Academia de la Lengua española una utopía es un "plan, proyecto, doctrina o sistema optimista que aparece como irrealizable en el momento de su formulación".
¿Será una utopía pensar que algún día se valorará más la cultura que los aspectos económicos de la vida? ¿no es un hecho que, teniendo las necesidades básicas cubiertas, lo que enriquece al hombre es lo que sabe, lo que conoce, lo que ha vivido?
¿Por qué no pensar que algún día la vida del hombre se medirá por sus conocimientos, por su cultura? No sé si plantearme todas estas preguntas me convierte en niña o en loca, lo que sospecho es que a pesar de nuestra naturaleza utópica y optimista siempre habrá "un Manolito " dispuesto a desengañarnos con su visión mercantil de la vida.








