Últimamente nos estamos dando cuenta de que los usuarios jamás entienden o atienden a nuestras indicaciones.
Este problema nos lleva a preguntarnos el motivo de esta desorientación;
Los bibliotecarios nos explicamos mal o los usuarios no nos entienden ni nos escuchan.
Después de varias pruebas de laboratorio en la que los sujetos sometidos a los test optaban por caminos diferentes al indicado, a pesar de la claridad notarial de las señales dadas, la conclusión es clara, gran parte de los usuarios de las bibliotecas tienen problemas auditivos y visuales.
Ejemplo:
Quiero encontrar el último libro de Harry Potter o alguno de la saga.
Sí, como no, mire en la tercera estantería de la derecha busque en el Tejuelo N Row, es fácil.
Vale.
Vemos con perplejidad como el usuario va directo a la cuarta estantería de la izquierda, desaparece en esa dirección, luego aparece por el centro, vuelta a la izquierda, sube al primer piso, baja al sótano, vuelve a subir, y directo ¿no está dónde me has dicho eh? (mal tonito).
º[º?
Es que los GPS están haciendo mucho mal a la orientación de toda la vida, va a ser eso.
