Pues sí, algo se puede hacer, y ese algo es intentar que, al menos, no se olviden las tradiciones que hemos heredado. Por eso el día del Jalogüín hice el firme propósito de hablar en esta bitácora del "Jueves de Todos".
Afortunadamente en nuestra ciudad se tiene en cuenta y este año, como en años anteriores, se ha celebrado.
Por mi mala cabeza no estuve por allí anteayer, así que no puedo contar cómo transcurrió la celebración. Lo que sí puedo contar es cómo transcurría hace unos años, cuando mis padres eran niños.
El asunto, comos sabreis, consistía en ir casa por casa pidiendo lo necesario para hecer una merienda en el jueves anterior al miércoles de ceniza. Y, como también sabreis, había coplilla para hacer formalmente la petición de alimentos. Nada de "truco o trato" para pedir pastas de jengibre, por estos lares la cosa iba así:
Hoy día de nuestra fiestaBien, empezamos presentándonos, estamos de celebración.
justo es que lo celebremos
en unión de la maestra
y los chicos de la escuela
Pedimos lo que nos den,Ahí. Ni regalices, ni gominolas. Pedimos para irnos a casa con la labor hecha. Por lo del vino no os asustéis, es que entonces no había Actimel.
huevos, perras y tocino
chorizo p'a la tortilla
y las perras para el vino.
Ahora viene la parte interactiva, según el resultado de la petición cantaban una cosa u otra. Si la señora se había estirado:
Esta casa es un palacio
la mujer es una reina
porque ha dado una limosna
a los chicos de la escuela.
Quid pro quo. Nos da un cacho de chorizo y obviamos algunos detalles para afirmar que es usted una reina, aunque tenga bigote.
Ahora bien, ¿y si no dan nada?:
Esta casa es una cueva
la mujer es una cerda
que no ha dado una limosna
a los chicos de la escuela.
Toma. Por roñica vamos a pregonar no sólo que no has dado nada si no también que es usted una persona, digamos, de higiene dudosa.
No digais que no es bonito...
PD: en cuanto a la canción seguro que en vuestros pueblos se cantaba otra, o esta de otra manera... ¿cómo era?

