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martes, 12 de septiembre de 2017

Amistad antes de la muerte

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La pintora Paula Becker (1876-1907) muere después de dar a luz, tras una hemorragia, y al expirar susurra «¡Qué lástima». La convención literaria nos ha legado un poema de Rilke como muestra de amistad con la fallecida, un hermoso requiem for a friend («Tengo muertos y los dejé partir / […] tan solo tú regresas, / me rozas, me rondas, quieres topar con algo / que a ti suene y te delate».)
Pero Adrienne Rich (1929), escritora y poeta (acostumbrada a «oir y escuchar a los demás, guardando dentro de mí el lenguaje de experiencias distintas a las mías […] he sido transformada, mi poesía ha ido transformándose, en este proceso sin fin»), reescribe los hechos (al igual que otras hacen con la mujer ideal de Becker o la paciente espera de Penélope). Para ella, la amistad, profunda amistad, de Paula se daba con la mujer de Rilke, Clara Westhoff (1878-1954). Ambas se conocen en Worpswede, colonia de artistas cercana a Bremen, en el verano de 1899; después viven en París el primer medio año de 1900, tiempo en que Clara asiste a clases de escultura con Rodin –«¡Qué bien trabajábamos juntas!»–; en el verano vuelven a Alemania; en 1901 es cuando Clara y Rilke se casan y, poco después, Paula lo hace con el también pintor Otto Modersohn (1865-1943).
A. Rich escribe entre 1975 y 1976 Paula Becker a Clara Westhoff, un poema, simulando el tiempo del embarazo y el sueño de su muerte –«No quería este hijo. / Eres la única persona a la que se lo he dicho […] Siento que avanzo / con paciencia, e impaciencia, dentro / de mi soledad […] Sé y no sé bien / lo que busco»–. Habla de las relaciones entre las dos mujeres y el poeta, del que Paula está celosa por separarla de Clara, razón por la que la primera también se casa, pero «el matrimonio es más solitario que la soledad». Termina recordándole sus primitivas conversaciones y propósitos, fundamentados en su ser de mujeres, «nuestra vieja promesa de no sentirnos culpables», en la lucha por la verdad.
[Salud. Nos van hurtando la alegría de ser de una tierra a cambio del deber de pertenecer a una (o dos) estrecha(s) nación(es)].
[Las pinturas corresponden a Clara Westhoft y Autorretrato a las camelias de Paula].