
.-Buenos diaaaasssss!!!!!
Buenosssss!!!
Uy qué sonrisilla más pícara asoma por su cara querida compañera... ¿a qué se debe, si puede saberse?
.- No te lo vas a creer, pero hoy hay una visita guiada para adultos y te toca hacerla a tí.
Glups! ¿estás segura?
.- Más que segura, segurísima y tienes unos minutos para prepararte porque están a puntito de llegar, son pocos no te preocupes unos 15 de un centro de integración de aquí cerca...
No hay que repasar nada porque son muchas las visitas realizadas en los últimos tiempos, la experiencia acumulada hace que no se tema este tipo de actividad, concluída la misma con varios momentos "¿qué me querrán decir? podemos decir que todo ha sido un éxito y que se van más contentos que unas pascuas...
Todavía la mañana no ha terminado, me dispongo a ocupar el mostrador de audiovisuales en sustitución de una compañera que debe ir a algún sitio importante, de esos a los que se acude solo y nadie puede ir por ti...
comienzo a prestar, devolver, prestar, devolver, devolver, devolver, prestar..., varios de los discos y sus carátulas aparecen impregnados de sustancias contaminantes, ya se me pegan las manos y todo, alguna caja no se puede abrir ni con palanqueta...
Vuelve mi compañera con una cara de satisfacción que no veas, la mía ya empieza a torcerse...
Siguiente mostrador, mostrador central de la nave nodriza, parece que hay una cámara oculta en algún lugar porque no paran de venir y devolver y prestar libros, y preguntar cosas absurdas e inciertas, algunas ya ni me inmuto y pienso... no, no me ha preguntado eso, quiere saber si aquí cortamos el pelo gratis, es imposible que me haya preguntado cosa semejante, me limito a decir, ¡no! y yo tan pancha a lo mío, aunque la tensión en mi cuerpo empieza a agarrotarme hasta los dedos de los pies...
Siguiente mostrador a cubrir "infantil", bueno, puede que aquí el asunto se presente mejor, ... no, no puede ser... están comiendo pipas, haciendo trizas hojas de papel...
miraré al otro lado, ¿qué veo? hay tres niños jugando al pilla, pilla, mientras sus padres con unos amigos, unos 5 adultos departen a carcajada limpia sentados tan ricamente en las mesas... sólo les faltan las cervecitas... en la mesa de al lado otra pandilla está haciendo un trabajo recortando alguna de las fotos de los libros que les viene muy bien para su tarea...y entre tanto pasa un monicaco continuamente con el pañal de antes de ayer...
Me ha empezado a dar un tic nervioso en la cara, a la vez que el cuello ya no gira, está tieso, los pies los arrastro como si llevara pantunflas y en vez de hablar farfullo... KBB ocorro, KBB yuda...
¡¡¡KBB AL RESCATEEEE!!!!
Dale, dale un golpe seco, ahí, ahí en el cogote, venga sin miedo, fuerte, atízale...
¡Placa!
Otro mujer, no te cortes, más fuerte aún.
¡Placa! ¡Placa!
Muy bieeennnnnn, ¿a que ya estás mejor?
El KBB ha puesto a disposición del personal bibliotecario unos muñecos estilo dummies a los cuales atizamos a diestro y siniestro en los aseos, no es lo mismo, pero relaja un montón.... si pudieran hablar, hubieran querido volver a los coches de pruebas...