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miércoles, 24 de junio de 2009

LA GRIPE PORCINA Y ... UNA CUESTIÓN BIBLIOTECARIA

8 comentarios

Era una bibliotecaria sencilla, guapa como todas las bibliotecarias, trabajadora incansable y servicial como pocas, con sus gafitas redondas observaba todos los días el mundo de letras que le rodeaba, observaba, observaba... tanto escudriñaba sus libros que conocía cada mancha, cada arruga, cada pliegue de la vida de sus amados amigos de papel.

Viendo diariamente como eran devueltos a su hogar llenos de porquerías miles, con olores nauseabundos, repletos de restos inciertos y en proceso de descomposición... poco a poco su contenida ira se iba reflejando en un ligero tic en el ojo izquierdo y su mente empezó a vislumbrar el ocaso de tanta penuria.

Mis niños, mis pequeñuelos, algo tenemos que hacer y el material de nuestra particular guerra nos lo regalan todos los días ¿verdad? Poco a poco los usuarios iban enfermando de una peste peculiar, sobre su piel aparecían y desaparecían letras, en los casos más graves mayúsculas y sus ropas se descubrían pegajosas y manchadas por tantas pústulas, ahora, el remedio era bien simple, llevando a cabo las más elementales normas de higiene personal los síntomas desaparecían casi instantáneamente, hubo muchos que siguieron meses enfermos...


Aclaración: Esto es un cuento, cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia y las coincidencias existen, si no no se hablaría de ellas... pero no por ello dejo de ser un cuento, "Érase una vez..."

jueves, 2 de octubre de 2008

HISTORIAS DE LA BIBLIOTECA 7

25 comentarios



.-Buenos diaaaasssss!!!!!

Buenosssss!!!

Uy qué sonrisilla más pícara asoma por su cara querida compañera... ¿a qué se debe, si puede saberse?
.- No te lo vas a creer, pero hoy hay una visita guiada para adultos y te toca hacerla a tí.
Glups! ¿estás segura?
.- Más que segura, segurísima y tienes unos minutos para prepararte porque están a puntito de llegar, son pocos no te preocupes unos 15 de un centro de integración de aquí cerca...

No hay que repasar nada porque son muchas las visitas realizadas en los últimos tiempos, la experiencia acumulada hace que no se tema este tipo de actividad, concluída la misma con varios momentos "¿qué me querrán decir? podemos decir que todo ha sido un éxito y que se van más contentos que unas pascuas...

Todavía la mañana no ha terminado, me dispongo a ocupar el mostrador de audiovisuales en sustitución de una compañera que debe ir a algún sitio importante, de esos a los que se acude solo y nadie puede ir por ti...
comienzo a prestar, devolver, prestar, devolver, devolver, devolver, prestar..., varios de los discos y sus carátulas aparecen impregnados de sustancias contaminantes, ya se me pegan las manos y todo, alguna caja no se puede abrir ni con palanqueta...
Vuelve mi compañera con una cara de satisfacción que no veas, la mía ya empieza a torcerse...


Siguiente mostrador, mostrador central de la nave nodriza, parece que hay una cámara oculta en algún lugar porque no paran de venir y devolver y prestar libros, y preguntar cosas absurdas e inciertas, algunas ya ni me inmuto y pienso... no, no me ha preguntado eso, quiere saber si aquí cortamos el pelo gratis, es imposible que me haya preguntado cosa semejante, me limito a decir, ¡no! y yo tan pancha a lo mío, aunque la tensión en mi cuerpo empieza a agarrotarme hasta los dedos de los pies...

Siguiente mostrador a cubrir "infantil", bueno, puede que aquí el asunto se presente mejor, ... no, no puede ser... están comiendo pipas, haciendo trizas hojas de papel...
miraré al otro lado, ¿qué veo? hay tres niños jugando al pilla, pilla, mientras sus padres con unos amigos, unos 5 adultos departen a carcajada limpia sentados tan ricamente en las mesas... sólo les faltan las cervecitas... en la mesa de al lado otra pandilla está haciendo un trabajo recortando alguna de las fotos de los libros que les viene muy bien para su tarea...y entre tanto pasa un monicaco continuamente con el pañal de antes de ayer...

Me ha empezado a dar un tic nervioso en la cara, a la vez que el cuello ya no gira, está tieso, los pies los arrastro como si llevara pantunflas y en vez de hablar farfullo... KBB ocorro, KBB yuda...

¡¡¡KBB AL RESCATEEEE!!!!


Dale, dale un golpe seco, ahí, ahí en el cogote, venga sin miedo, fuerte, atízale...

¡Placa!

Otro mujer, no te cortes, más fuerte aún.

¡Placa! ¡Placa!

Muy bieeennnnnn, ¿a que ya estás mejor?

El KBB ha puesto a disposición del personal bibliotecario unos muñecos estilo dummies a los cuales atizamos a diestro y siniestro en los aseos, no es lo mismo, pero relaja un montón.... si pudieran hablar, hubieran querido volver a los coches de pruebas...

jueves, 18 de septiembre de 2008

HISTORIAS DE LA BIBLIOTECA 6

23 comentarios

¿Hace calor aquí? buf!, yo no aguanto más, esto de estar en el infierno es un tostón..., jua,jua...
tampoco fue para tanto ¿verdad?
.-Verdad, verdadera.
Les habíamos avisado muchas veces.
.- cientos.
Hubiera bastado con una colleja.
.- Pssssss, o no.
De todas formas es que no nos hacen caso, es como hablar al viento...
.-Son unos quejicas, no aguantan nada.
Jamás pensé que un carro de la biblioteca pudiera alcanzar los 200 Km/h.
.-poco me pareció, yo lo hubiera empujado todavía más, hala! a Plutón a ver cómo es.
¿nos oirá el Komando Burgostecario si lo llamamos?
.-pidéselo tú al barbas de chivo que mira y huele mal, me estoy empezando a calentar... y este no sabe con quien se la juega.

viernes, 5 de septiembre de 2008

HISTORIAS DE LA BIBLIOTECA 5

13 comentarios

Las personas mayores, de edad avanzada con su laaaarga sabiduría siempre tienen que ser escuchadas, no digo que hagamos caso a todo, todo lo que dicen o proponen, pero por lo menos se merecen el voto de nuestra confianza.

Braulio acude habitualmente al puesto de información solicitando algún libro que se le ocurre, el último ha sido el elogio de la locura de Erasmo de Rotterdam ¿le conoces? pregunta y bueno pues le digo que personalmente no, pero evidentemente me suena.

Se lo facilito y cuando lo abre, me mira y me dice, ¡no! este ¡no! yo quiero la original sin traducciones ni nada que luego ponen lo que quieren...

¡hmmmm! ¡ya! le entiendo pero es que en latín tenemos libros, poquitos, por eso de que es una lengua muerta y tal...

Es que en este libro se inspiró Cervantes para escribir el Quijote y es una pena que me des una traducción, es mucho mejor la obra original.

¿Quién va a decir que Braulio no tiene razón? yo no.

Acto seguido, un matrimonio me solicita libros XL, entre que hablan andaluz y que no entiendo muy bien a qué se refieren intento abrir mucho los ojos y la orejas a fin de captar todo lo que me están diciendo y llegar a comprenderles, el asunto es que quieren libros con letras muy grandes en tamaño XL porque tienen la vista cansada y están medio ciegos, pues es que es verdad ¿quien puede decir que no tengan razón? yo no.

María es una de tantas Señoras de mediana, tirando para algo más de mediana edad, que quiere que le busque un libro de narrativa poética con algo de historia que sea entretenido y con el que aprenda cosas como en un ensayo... en fin, no va a intentar buscarlo en el ordenador porque eso de las máquinas no es para ella, en este caso no me ha quedado más remedio que solicitar ayuda al KBB.

De nuevo nuestro escuadrón bibliotecario ha tomado el asunto por los cuernos y ha solucionado el caso con gran acierto apuntando a la buena mujer a un curso de iniciación a las máquinas infernales conocidas como ordenadores y a otro de lectura sin complicaciones, puedo decir que desde entonces María ya no es una maruja de pro sino una Mujer preparada para todo.

jueves, 14 de agosto de 2008

HISTORIAS DE LA BIBLIOTECA 4

13 comentarios
¿Hemos terminado de alfabetizar toda la sala de referencia? comentaba una bibliotecaria a otra al punto de la mañana, mañana fresquita de agosto en Burgos, todavía el olor de la lejía y el detergente invadía todas las estancias en las que se podía vislumbrar restos de humedad brillante en el suelo...
"Si, ya he revisado hasta el 6, el resto creo que también lo está, he visto a Biblioteclaria muy afanada en ello...".

"Podemos ir a colocar el carro lleno con las devoluciones del buzón de este largo fin de semana" y todas las bibliotecarias y bibliotecarios al son del aiho, aiho de los siete enanitos vamos colocando cada documento en su lugar, prensa, boletines, revistas, libros, películas, discos..., en breve se abre la biblioteca, "todos a sus puestos de combate" nos fuimos colocando en cada mostrador.
El comienzo del día como uno cualquiera, nunca te puede hacer sospechar el devenir de los acontecimientos siguientes, todo el orden que te has esforzado en lograr puede ser arruinado en dos segundos.


Las hordas de usuarios que enajenados buscan el libro perfecto para sus perfectas vacaciones soñadas, acaban con el bendito orden en nada, en un ayyyyy!!!! como por arte de magia, todas las estanterías tienen los libros entresacados magistralmente de su lugar, algunos como si de un ritual de magia se tratara, sólo tratan de vampiros y sangre, otros los que tienen una cubierta nueva..., mientras vuelves a colocar nuevos libros devueltos, aprovechas para alinear los entresacados y recolocar los descolocados, es inútil, en cinco minutos de nuevo vuelven los entresacados y los descolocados en otro nuevo ritual temático.



Es momento de acudir al KBB, todo el Klan en reunión de trabajo idean una nueva solución a este eterno problema.



"Hemos enseñado a nuestros queridos y amados usuarios el movimiento del cajón"
(rogamos, aunque tengan ganas no cambien ni pluralicen la vocal)

Cada vez que prestamos un documento, les pedimos que abran y cierren sistemáticamente un cajón, una vez que han asimilado este movimiento, les rogamos que lo lleven a la práctica en las estanterías de la biblioteca, "saque un libro hacia fuera, observe su título en la cubierta y vuelva a empujarlo de nuevo a su lugar", "coja un libro cualquiera, obsérvelo de nuevo y si no tiene ni idea de donde estaba póngalo en el carro más cercano" los más aventajados son obsequiados con una sonrisa, un hasta pronto y una palmadita en la chepa, los suspendidos reiteradamente son obsequiados con una colleja, un estire la mano a ver que nota y un conjuro de desorden eterno en su hogar.

En fin, una vez más el KBB supera de forma espectacular los problemas que atentan contra el Bibliobien.

martes, 5 de agosto de 2008

HISTORIAS DE LA BIBLIOTECA 3

6 comentarios

Era Martes, era agosto y hacia calor.


La temperatura asfixiante no permitía concentrarse en el trabajo como cualquier otro día fresco fresquísimo de Burgos, no estábamos acostumbrados a poner el aire acondicionado y debido al gran número de telarañas del artefacto, éste no funcionaba como hubiéramos deseado sin embargo tras varios intentos, el aire frío comenzó a salir...


Un usuario agazapado en la hemeroteca como una avutarda, no tardó en levantar el vuelo y acercarse con descaro y poca vergüenza al mostrador, nosotras que ya nos habíamos percatado de sus intenciones teníamos las escopetas de cañones recortados preparadas para disparar en cuanto oyéramos el aviso de "¡plato!"


"Señoritas" dijo, mientras varias gotas de sudor resbalaban por su despejada frente (le llegaba hasta el cogote) ¿sería posible que apagaran el aire acondicionado? porque con todo lo que he sudado antes y con el frío que empieza ahora voy a resfriarme y a ver si no me puedo ir de vacaciones...


Su petición era del todo razonable y aunque habíamos tardado en enchufar el airecillo serrano, dijimos lo de siempre ¡Vaaaaaleeeee! y lo apagamos.


Al rato, tres estudiantes apuntófagos (seres que sólo leen apuntes y nunca cogen un libro) que con los mismos se habían fabricado varios abanicos, se abalanzaron sobre el mostrador y en este caso como alimañas corearon: "Joer colegas, ya os vale siempre dando por cul... encender ahora mismo el aire que nos vamos a morir en este infierno..."


¡Paciencia nos de Dios...! dijimos al unísono toda la congregación, el asunto se estaba caldeando (nunca mejor dicho) y una vez mas tuvimos que recurrir al KBB en defensa del bibliobien y de la justicia CDUiana.


Pronto nos pusimos a confeccionar el cartel de turno (utensilio de amplia y necesaria utilización en cualquier biblioteca que se precie) en el que se decía:


"Estimados usuarios: la temperatura media de nuestros locales es de 20º, cuando decimos media es que media jornada alcanza los 35 y otra media los 18, esperamos que de esta manera todos los gustos y necesidades de nuestros usuarios queden satisfechas, les deseamos una feliz estancia y mejor vuelo" firmado: KBB


Una vez más, la justicia había favorecido al usuario, razón de nuestra existencia, aún a costa de nuestras propias vidas...

martes, 22 de julio de 2008

HISTORIAS DE LA BIBLIOTECA.2

4 comentarios

"Me cago en toooo" "Jod..., Mierd...., su pu... madre", este es el saludo que un usuario nos dedica habitualmente cuando viene a la biblioteca, es pequeño, cabezón y tiene la lengua más sucia que he conocido en mucho tiempo, por más que se le dice que baje el tono de voz, que no diga tantas palabrotas y demás improperios, una y otra vez nos regala su presencia y sus lagartos.


Es probable que otro habitual del medio pueda coincidir con el anterior malhablado, este segundo aparece en su silla de ruedas desprendiendo efluvios etílicos y con un mal genio característico que haría temblar hasta a el capitán Garfio..., hay otro que mucho más educado que los anteriores puede aparecer acto seguido y con su labia y sus preguntas llegar a desesperarte y querer arrancarte todos los pelos de los brazos con cera hirviendo, como las casualidades y la vida son "asín" como el fútbol todos estos usuarios pueden coincidir en la misma cola con otros tantos más y después de atenderlos a todos con una sonrisa (vamos a llamarla mueca) piensas en las misiones, en Vietnam, en el último terremoto que ha asolado una tierra lejana y te preguntas ¿necesitarán voluntarios? voy a llamar.

lunes, 14 de julio de 2008

HISTORIAS DE LA BIBLIOTECA. 1

12 comentarios

Parecía un pajarito encerrado en una habitación, comenzó a darse porrazos contra todo lo que se cruzaba en su camino ya fuera pared o puerta (de cristal) "plaf", "plof" las bibliotecarias observaban todo el espectáculo con asombro, pero sin alarmarse podría ser perfectamente otro usuario más de los que cada día les sorprendía con algo diferente o absurdo... siguieron con la vista a medias midiendo cual sería el siguiente tortazo sin dejar de atender el mostrador habilidad que habían desarrollado sin gran esfuerzo a lo largo de varios años de trabajo.

Cruzaron sus miradas, sin decir nada arqueando ligeramente una ceja al tiempo que continuaban a lo suyo.

Otro usuario que se había percatado del asunto, no pudo en un acto de intromisión habitual a su carácter dirigirse a las trabajadoras de la biblioteca para preguntarles con desdén si no se habían dado cuenta del escándalo.

Empezaban a ser demasiadas cosas al tiempo para atender, no obstante su capacidad innata les permitía aún así contestar educadamente al último sujeto que "si, muchas gracias", el último golpe contra un expositor había desparramado por el suelo todo su contenido cultural, y lamentándolo mucho otro usuario había caído al suelo al deslizarse con una revista...

"va siendo hora de poner orden y ver que pasa igual esto es diferente a lo de otros días" ¿vas tú o voy yo?, "vete tú que a mi me tocó ayer", valeeeee....

"Señora Encarna" "Creo que otro día sus nietos le han dado cambiazo en las gafas ¿eh?", no, no puede ser, precisamente ayer se fueron de vacaciones y antes de irse me susurraron al oído "cuando volvamos nos llevas a "visioplaf" que por la compra de una lentes nuevas te regalan un mp4 molón", pobres chicos no vean lo que me quieren y se preocupan por mi...

Otra vez, el comando biblioteca había hecho frente a un nuevo caso de usuario ultrajado por su propia familia y abandonado a su suerte en el único lugar en el que un trabajador hace las veces de cuidador, psicólogo, niñera, informador, gestor del tiempo libre, documentalista, investigador...


¿Qué pasará mañana?