Desde que se inventó la escritura uno de los usos más importantes que se le dio fue la de plasmar la historia, sus guerras, acontecimientos, costumbres...
Y las bibliotecas son las guardianas de toda esta información. (un gran proyecto en marcha la nueva Biblioteca de Alejandría guardará la memoria de la humanidad, arriba en la foto)
No obstante ha quedado patente a lo largo de la historia, su fragilidad, han sido quemadas, destruidas, saqueadas.... y hoy por hoy siguen siendo poco valoradas y para muchos, son instituciones de las que se puede prescindir.
Desde la destrucción de la biblioteca de Alejandría una de las más grandes de la historia y de su época, cuya desaparición es un misterio hoy en día, la masacre de las bibliotecas ha pretendido o bien terminar con las raíces y la historia de un pueblo, o buscar una forma de acabar o matar a los autores*, buscando en su destrucción el exterminar una raza, un país... ¿cómo se puede dudar hoy en día de la gran importancia de su existencia?
En los últimos tiempos la destrucción de la Biblioteca Nacional de Irak en Bagdad, ante la pasividad de quien podría haberla protegido, da mucho que pensar...
El poeta Archibald MacLeish, que llegó a ser un gran director de la Library of Congress gracias al empeño personal de Roosevelt y a pesar de la oposición del influyente gremio de bibliotecarios profesionales, solía decir que “lo que en una biblioteca es más importante que cualquier otra cosa es el hecho de que exista”. ... en este artículo Manuel Rodríguez Rivero continúa hablando de la fragilidad de las bibliotecas, son valiosas como una copa del mejor cristal de bohemia, su existencia es vanalizada y quebrada a veces con un soplo.
Bibliófagos, biblioclastas, bibliocausto, bibliocidio, biblioexterminio...
Bibliografía:
*Libros en llamas. Historia de la interminable destrucción de bibliotecas.
Lucien X. Polastron
La Historia Universal de la destrucción de libros de Fernando Báez. editorial Destino