El trabajo en archivos resulta más emocionante que el de bibliotecas (aunque solo sea por la
posibilidad de documentarte sobre
vidas ajenas). No hace mucho hablaba con gente de este gremio y no todo el
mundo conocía el lema del cuerpo ‒Sic vos
non vobis‒ y menos aún el origen de la expresión Así vosotros, no para vosotros.
Refiere Elio Donato en la Vida de Virgilio que, al amanecer,
aparece una pintada (sin firma) en la puerta de palacio: «Llueve durante la
noche; por la mañana se reanudan los juegos: César comparte poder con Júpiter».
Alude el dístico a la influencia del emperador sobre los elementos, pues en esa
jornada se iban a celebrar ejercicios circenses y, el día anterior, una
tormenta furiosa amenazaba con tener que posponerlos. Augusto desea conocer a
quien la haya escrito. Al no presentarse nadie, el descarado Batilo lo hace y
es recompensado.
El autor, Virgilio, no queda
conforme y vuelve (anónimamente) con un hexámetro y el inicios de cuatro
pentámetros truncados:
Hos
ego versiculos fecit; tulit alter honores:
Sic
vos non vobis…
Sic
vos non vobis…
Sic
vos non vobis…
Sic
vos non vobis…
Sic vos non vobis…
Augusto exhorta a que se
complete el poema, pero ni Batilo lo consigue. Momento en que lo hace Virgilio:
Yo hice
estos versos; se alzó otro con el premio:
Así
vosotras, aves, no para vosotras hacéis los nidos
Así
vosotras, ovejas, no para vosotras, criáis la lana
Así
vosotras, abejas, no para vosotras, fabricáis la miel
Así vosotros, bueyes, no
para vosotros, arrastráis los arados
Y, con ello -¿una reivindicación de derechos de autoría?-, queda ensalzado
este hermoso oficio.
[Salud. A la espera de que
la vida se nutra de sus documentos].



