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jueves, 25 de mayo de 2017

Sic vos non vobis. Archivos

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El trabajo en archivos resulta más emocionante que el de bibliotecas (aunque solo sea por la posibilidad de documentarte sobre vidas ajenas). No hace mucho hablaba con gente de este gremio y no todo el mundo conocía el lema del cuerpo ‒Sic vos non vobis‒ y menos aún el origen de la expresión Así vosotros, no para vosotros.
Refiere Elio Donato en la Vida de Virgilio que, al amanecer, aparece una pintada (sin firma) en la puerta de palacio: «Llueve durante la noche; por la mañana se reanudan los juegos: César comparte poder con Júpiter». Alude el dístico a la influencia del emperador sobre los elementos, pues en esa jornada se iban a celebrar ejercicios circenses y, el día anterior, una tormenta furiosa amenazaba con tener que posponerlos. Augusto desea conocer a quien la haya escrito. Al no presentarse nadie, el descarado Batilo lo hace y es recompensado.
El autor, Virgilio, no queda conforme y vuelve (anónimamente) con un hexámetro y el inicios de cuatro pentámetros truncados:
Hos ego versiculos fecit; tulit alter honores:
Sic vos non vobis…
Sic vos non vobis…
Sic vos non vobis…
Sic vos non vobis…
Sic vos non vobis…
Augusto exhorta a que se complete el poema, pero ni Batilo lo consigue. Momento en que lo hace Virgilio:
Yo hice estos versos; se alzó otro con el premio:
Así vosotras, aves, no para vosotras hacéis los nidos
Así vosotras, ovejas, no para vosotras, criáis la lana
Así vosotras, abejas, no para vosotras, fabricáis la miel
Así vosotros, bueyes, no para vosotros, arrastráis los arados
Y, con ello -¿una reivindicación de derechos de autoría?-, queda ensalzado este hermoso oficio.

[Salud. A la espera de que la vida se nutra de sus documentos].

jueves, 21 de enero de 2010

Archivo Municipal de Ágreda. Un buque hundido

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¿Podemos imaginar que todas las bibliotecas municipales estuvieran cerradas y que se pidiera a quien quisiera utilizarlas que, antes de abrírselas, elaboraran un escrito indicando los documentos que quieren leer o llevar en préstamo? Pues esto es lo que sucede en el Archivo Municipal de Ágreda (Soria); para más señas El pueblo de las tres culturas. ¿Y nos puede pasar por la cabeza que nos digan en el Ayuntamiento de este pueblo que esto se debe a que es lo que dicta la actual legislación? Pues sí, aunque resulte kafkiano, eso es lo que nos dirán.
¡Qué curioso! Precisamente con la ley con la que todas las administraciones del resto del país se apresuran a poner en acceso abierto sus archivos, en este lugar al que nos referimos la invocan para tener cerrado a cal y canto el suyo. Dicen que el artículo 37 de la LRJyAP (1992) así se lo permite, especialmente con su apartado 7. Lo más chocante, es que el Procurador del Común (Defensor del Pueblo en Castilla y León) está de acuerdo en que permanezca cerrado físicamente y que haya que acudir a otro edificio para formular la solicitud.

¿Acaso no contiene documentación histórica, iniciada en los tiempos medievales? ¿Acaso no es un archivo que custodia documentación de los diecisiete pueblos circundantes (la antigua Villa y Tierra)? Para su acondicionamiento ha recibido ayudas oficiales y, además, la plantilla del Ayuntamiento cuenta con una persona archivera. ¿No consideran que sea cultura?

domingo, 13 de diciembre de 2009

La Viajera (homenaje a los archivos)

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«Avanzado febrero, la viajera llegó a Mylos –una de las diez ciudades ocultas– en el velero de la mañana. Horas después cerró un trato que prometía ser el más beneficioso de cuantos había negociado allí. Invisible la urbe a los ojos de la gente sencilla, desparramaba su opulencia en un dédalo de avenidas y callejuelas mezcladas sin aparente orden. En el banquete de carnaval, la viajera se sintió atraída por el movimiento de una de las camareras, quedando especialmente perturbada cuando esta le ofreció una copa.

―Tienes el don de la luz -no pudo por menos de decirle.

―Las deidades son generosas con quien desean.

―Pronto volveré al gentío, a la zona común. Muéstrame antes tu rostro.

―Esa visión te resultaría irrelevante. Tal vez prefieras otra. Mylos es para mí un lugar insondable (aunque muestre hospitalidad a quienes la visitan). Llevo aquí cinco años y busco -en vano- el centro de la ciudad. ¿Lo intentarías conmigo? Una vez que estemos en él, probaremos la entrega sin medida.

Comenzaron a moverse. Otearon desde las torres, sondearon el subsuelo. Indagaron acerca de lugares recónditos; los visitaron. El empeño no quedó en vacío. Supieron que habían encontrado el centro cuando se acercaban a un edificio que ostentaba la palabra archivo en el frontispicio de la entrada. Traspasaron el umbral. Se perdieron entre legajos. En uno de ellos desataron el balduque blanco. Allí se hallaban los documentos en los que se explicaba cómo eran. Se miraron y…»

[Bueno, esta es una historia que cualquiera puede imaginar si está leyendo El archivista (Norma editorial, 2001), de Schuiten y Peeters, cómic integrado en la serie Las Ciudades Oscuras (tamaño 30 x 22,5 cm). Texto e ilustraciones para gozar.]

lunes, 7 de septiembre de 2009

Archivos municipales. Peligro de arbitrariedad

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No solemos utilizar las entradas de la bitácora para denunciar casos en los que nos parece que se produce un abuso de poder por parte de quienes gestionan el patrimonio cultural de nuestra sociedad, pero hoy vamos a comentar uno de ellos, pues lo tenemos muy reciente.

Ágreda es uno de los pueblos más importantes de la provincia de Soria. Desde el siglo XII hasta tiempos recientes fue la Villa que agrupaba una serie de aldeas –la denominada Tierra- en el régimen administrativo (bastante democrático, basado en el Concejo abierto) que se adoptó en la Extremadura castellana medieval para consolidar las tierras en torno al Duero (Comunidades de Villa y Tierra). A lo largo de estos siglos ha acumulado documentos referidos a ello. Hoy en día quedan habitados dieciséis pueblos a los que les incumbe la información de este archivo. Ágreda, además, dispone de una persona archivera.

Pues bien, el Consistorio ha decidido tener cerrado este archivo municipal (sito en un edificio palaciego distinto al del ayuntamiento). Quien desee entrar, tiene que ir a las oficinas municipales y entregar un escrito dirigido al alcalde, indicando los fondos documentales que quiere consultar (suponen que ya conoces lo que hay en el archivo, claro). Una vez realizado este trámite, el regidor decidirá si se tiene acceso a dichos documentos (reconocemos no saber cuánto se demora en ello). Parece que estuviéramos hace treinta años, intentando investigar en aquellos incipientes archivos.

Lo dicho: se necesita una asignatura escolar que explique lo que es la res publica.

[Quede, como final, nuestro reconocimiento a los esfuerzos de divulgación y de acceso realizados por tantos archivos municipales en los últimos años.]